El amor en los tiempos del pecado

WhatsApp Image 2018-04-20 at 9.02.10 AM

Un acto revolucionario por parte de Jesús

El papa Benedicto XVI, no se equivoca cuando afirma -apoyándose en algunos filósofos griegos- en su exhortación apostólica: Deus Caritas est, que es importante diferenciar en los textos bíblicos (Nuevo Testamento) los sinónimos de amor y su etimología; en primer lugar se hablaba de un amor eros, que es el que se le impone al hombre; para ser más preciso el amor entre un hombre y una mujer, en segundo lugar, está el amor philia, que es el de la amistad, como el amor de Jesús a sus discípulos, y en tercer lugar, el agapé, el cual denota, una gran importancia en el Cristianismo primitivo; ‘‘este vocablo expresa la experiencia del amor que ahora ha llegado a ser verdaderamente descubrimiento del otro, superando el carácter egoísta que predominaba claramente en la fase anterior. Ahora el amor es ocuparse del otro y preocuparse por el otro. Ya no se busca a sí mismo, sumirse en la embriaguez de la felicidad, sino que ansía más bien el bien del amado: se convierte en renuncia, está dispuesto al sacrificio, más aún, lo busca.’’ (Benedicto XVI, Deus Caritas Est)

He querido empezar con esta introducción, para tener claro de qué tipo de amor estamos hablando, un amor que, aunque la palabra ‘‘Pecado’’ quiera imponerse como una acción o voluntad inherente al ser humano, está dispuesto a Amar sin medida, que está dispuesto a que tiendas y busques un único y perfecto bien, un amor, que no es ni como el tuyo ni el mío, que buscan solo el bien individual siendo egoísta. Precisamente, en tiempo del pecado, este amor agapé se muestra como aquella Luz que ilumina grandemente un sendero de oscuridad y desesperanza, donde habita un amor eros desenfrenado. Sin embargo, al llegar a este punto, es importante aclarar que en nuestra vida, debe hallarse, el eros con el agapé, ya que, que el eros es aquella fascinación, aquella pasión o impulso a amar (amor ascendente) y el agapé es aquel amor que está para el otro, que no piensa en recibir sino en dar, para concluir que los dos están completamente unidos.

Ahora, no queda más que hablar, de aquella persona que utilizó esta justa medida en el amor, que con el mayor acto revolucionario de amor, quiso amar y amar hasta el extremo, hasta entregar su vida, aunque el pecado permeara la vida de muchos, eso no le importó para darse por todos. En efecto, Jesús –el salvador- nos enseña la forma de amor más radical, que Él siendo Dios, salve a un hombre, Jesús es el acto revolucionario de amor de Dios encarnado en la humanidad, y eso no le bastó, además de eso, instituyó la Eucaristía, para perpetuar su amor por los siglos de los siglos.

Carlos Andrés Pino Pino

Seminarista de la Arquidiócesis de Cartagena

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s